Si tienes unas uñas que se rompen con facilidad, se abren, están finas y débiles es preciso que pruebes algunos remedios para fortalecerlas.

Uno de los reflejos de nuestra salud suele reflejarse en la belleza de nuestro cabello y nuestras uñas, si no cuidamos nuestro organismo las uñas aparecerán dañadas y rotas.
Las uñas están formadas por una proteína, la queratina, que ayuda a su correcto crecimiento y formación, además se necesita un gran aporte de vitaminas, minerales y aminoácidos azufrados.
Si el organismo está debilitado las uñas se quebrarán.
Si no consumes la cantidad suficiente de Vitamina A y B, calcio, hierro y cinc, es más probable que tus uñas estén frágiles.
Los problemas de descalificación se ven por las manchas blancas cerca de las cutículas.
Fregar sin guantes, contacto con productos de limpieza etc va deteriorando la parte exterior de las uñas. Lo mismo sucede con el contacto prolongado con el agua.
Si las llevas siempre pintadas, no dejes que traspiren y respiren, empezarán a debilitarse cada vez más y más, al igual que les pasa si las limas demasiado.

En un recipiente se pone el aceite de oliva y mezcla con el zumo de limón. Lava tus manos y sécalas muy bien sobre todo en la zona de las uñas.
Coloca un poco de este líquido en las cutículas por las noches masajeando bien para que el líquido entre en la piel.
Repetir el tratamiento 3 veces por semana y no enjuagues.
Mezcla dos cucharaditas de sal marina fina con 2 gotas de zumo de limón, añade también una cucharada de germen de trigo. Mezclalo con un poco de agua tibia y mantén a remojo tus dedos de 10 a 15 minutos. Hazlo dos veces por semana y notarás los resultados.
Fuente: bellezaysalud.outletmandara.com