
Las manos son una de las partes del cuerpo que más está expuesta a factores externos, porque durante la mayor parte del tiempo las llevamos descubiertas, salvo en contadas ocasiones en las que vestimos guantes.
Las manos son por tanto, una forma de mostrarnos al mundo, nuestras manos reflejan en parte nuestra personalidad, por lo que gozar de unas manos cuidadas es una señal inequívoca de que nos preocupamos por nuestro cuidado personal.
La razón de que el cuidado de las manos, la manicura en general, tome tanta importancia en estos tiempos es que la imagen que proyectamos hacia los demás tiene en la actualidad una importancia tremenda.
Hasta en los pueblos y ciudades más pequeñas encontramos centros de estética especializados en servicios de para el cuidado de las manos y las uñas, y por supuesto, también en grandes ciudades, hay centros especializados en manicura en Barcelona, Madrid, Valencia, Bilbao… que desarrollan las mejores técnicas para mantener nuestras manos en un estado de salud envidiable.
Aunque muchas personas sigan asociando el término manicura únicamente con tener las uñas pintadas, la manicura es un conjunto de técnicas que permiten mantener tanto las manos como las uñas protegidas de agentes externos o cambios bruscos de temperatura, entre otros.

En primer lugar hablamos de la manicura con parafina. Se trata de una técnica en la que se sumergen las uñas en un baño con parafina caliente durante 15-30 minutos, tras el baño, se retira la cera y se masajean las uñas con algún aceite. Es un modo de recuperar las uñas resecas y cansadas.
La manicura rehabilitante es parecida a la manicura con parafina. La técnica es similar, pero en este caso las uñas se sumergen en otro tipo de productos (aloe vera, productos dermatológicos, etc.). Las uñas se ponen a remojo en esta solución durante un tiempo y una vez finalizado este baño, se retira la piel seca con productos exfoliantes que no contengan agentes químicos.
La manicura con piedras calientes es diferente a las anteriores. Se trata de masajear con piedras calientes las manos mientras se está procediendo a la manicura. El objetivo que se persigue es relajar a la persona que está siendo sometida a la manicura y aliviar su estrés.
Por último, la manicura spa, que es una combinación de todas las anteriores. Es de las más extendidas en los centros de belleza. Consiste en incluir masajes aromáticos con productos hidratantes, incluir toallas templadas o calientes para que el producto penetre mejor y finalizar retirando los restos y aplicando esmalte de uñas y limado con las uñas ya en estado sano.
Fuente: viveguapa.com